Ya en tiempos de los romanos observaron que Zaragoza era un lugar estratégicamente bueno para hacer una ciudad, ya que tenía buen clima y se abastecía del agua de tres ríos: Gállego, Ebro y Huerva.  Gracias a ello no les faltaría fruta de gran calidad, hortalizas, grano y pescado fresco.

Así comenzó toda una actividad comercial de mercados en los que se vendía fruta y hortaliza.

Uno de los mercadillos más antiguos cuya actividad se basaba en la venta de productos obtenidos de la tierra fue el de San Lorenzo y posteriormente el de Lanuza (donde actualmente se ubica el Mercado Central).

Las condiciones de aquella época eran pésimas, se vendía en la calle, sobre el suelo, expuestos a las inclemencias del tiempo.

Poco a poco todo fue mejorando, hasta que en el año 1972 abrió sus instalaciones MercaZaragoza.

En sus comienzos no existía una asociación de hortelanos. Sí existía una hermandad de agricultores sin representación jurídica.

En el año 1971  hubo una fuerte epidemia de cólera en Zaragoza que supuso grandes pérdidas al colectivo de hortalizas y frutas. Se asignaron unos fondos de indemnización, y al no existir un estatuto organizador no se pudieron repartir y pasaron a manos de la hermandad. Con dicha cantidad se compraron tres pisos en el Paseo Echegaray, donde se formaron las Cámaras Agrarias.

Como consecuencia de esto, el 22 de Abril de 1977 se constituye la Asociación Local de Hortelanos y Floricultores de Zaragoza con personalidad jurídica.